SENTECIA QUE NO ADMITE DUDAS UNIVERSIDADES ESTÁN OBLIGADAS A PAGAR ARBITRIOS MUNICIPALES


§       Según TC, no están exoneradas de esa obligación por los servicios que reciben.

§       Actualmente, son varios los centros educativos que ya lo están abonando.

Mari Mejía Huaraca

Las universidades del país no están exoneradas del pago de arbitrios municipales y, por lo tanto, están obligadas a abonar las tasas correspondientes por los servicios que reciben en limpieza pública, parques y jardines, y serenazgo. Así quedó establecido en una sentencia del Tribunal Constitucional, que fue emitida el pasado 26 de febrero, pero que se conoció recién ayer, en la que se declara improcedente una acción de amparo presentada por la Universidad Federico Villareal con el fin de evitar que la Municipalidad de Lima le cobre una deuda por arbitrios.

En marzo de 2004, la mencionada universidad presentó el amparo contra el Servicio de Administración Tributaria (SAT) de la Municipalidad de Lima a fin de que deje sin efecto una serie de cobros coactivos por arbitrios municipales no pagados. Sostenía que las universidades estaban exoneradas de todo tributo.

En sus considerados de la sentencia, el máximo órgano de control de la constitucionalidad sostiene: “Los arbitrios pertenecen a una especia tributaria distinta a los impuestos, por lo que no se encuentran incluidos dentro de la inafectación que prevé el artículo 19 de la Constitución a favor de las universidades, siendo exigible ese tributo.

FALLO TAMBIÉN COMPRENDE LOS COLEGIOS

Según el artículo 191 de la actual Constitución, los institutos superiores y los centros educativos, al igual que las universidades, gozan de la inafectación de todo impuesto directo e indirecto que afecto los bienes, actividades y servicios propios de su finalidad educativa y cultural.

Por lo mismo, la actual sentencia del Tribunal Constitucional también incluye a los institutos superiores y los colegios como obligados al pago de los arbitrios. En realidad, según informó un funcionario de la Municipalidad de Lima, dicha tasa viene siendo cobrada tanto a colegios privados como estatales.

Indicó, además, que se trata de servicios prestados (limpieza pública, parques y jardines y serenazgo) que tienen un costo que se debe cobrar a todos lo que no reciben. Si se dejara de cobrar a una universidad o colegio, dicho costo tendría que ser cargado al resto de contribuyentes.

Se informó que los centros educativos ubicados en el Cercado de Lima están al día en el pago del citado tributo, pues el Ministerio de Educación paga puntualmente tal obligación. Como cada municipalidad establece las tasas de los servicios que presta, tiene la libertad de exonerar de este pago a las entidades que crea conveniente.



HAY QUE BUSCAR OTRAS ALTERNATIVA
Julio César Castiglioni – Abogado
Esta ha sido una discusión de siempre. Las constituciones de 2979 y la de 1993 exoneran a las universidades de impuestos directos e indirectos, creados y por crearse. La sentencia del Tribunal Constitucional sí está arreglada a ley, porque una cosa es el impuesto, que es creado por ley, y otra es el arbitrio, que lo regulan las municipalidades, amparadas en su ley orgánica.

Las universidades tienen que pagar sus arbitrios, porque es una contraprestación al servicio que reciben. En este caso, habría dos grupos involucrados: las universidades privadas y las públicas.

Las primeras sí pueden asumir sus deudas municipales, pues cuentan con ingresos.

Mientras que las universidades públicas no tienen muchos ingresos, pues están supeditadas a las transferencias de dinero del Tesoro Público y a los recursos propios que puedan generar.

Existen dos posibilidades para buscar una salida al tema. La primera, la más fácil y cómoda, pero no muy educativa para crear una conciencia de pago, es que la municipalidad respectiva las exonere del pago de arbitrios vía convenio. La otra alternativa es que se suscriba un convenio de canje de deuda. Sería una interesantísima medida porque permitiría al gobierno local dar un servicio a la comunidad a través de las universidades.


El Comercio – Lima, viernes 7 de marzo de 2008

Comentarios

Entradas populares