CONCEJOS NO HAN CUMPLIDO CON RESTRINGIR LA INSTALACIÓN DE REJAS.
Aplicación de ordenanza es
diferida de forma indeterminada.
Municipalidad de Lima dice
que no hay plazos para adecuación.
Nadie sabe a ciencia cierta
cuántas rejas hay en Lima. Podrían sumar unas tres mil y en lugar de ser una
defensa contra la delincuencia, se han convertido en un obstáculo del libre
tránsito.
Lo único cierto es que gran
parte de estos dispositivos de seguridad continuará sitiando las calles de Lima
por mucho tiempo. Las promesas municipales de ir retirándolas han sido solo
eso: promesas. Y es que en lo que va en el año los barrotes o enrejados
retirados de las calles suman apenas once: cinco en Surco y seis en Ate.
En setiembre del año pasado
la Municipalidad de Lima emitió la Ordenanza 690, que daba un plazo de 90 días
para retirar todos aquellos elementos de seguridad que no cumplían ciertos
requisitos, como el de ser batientes y estar abiertas durante el día.
Vencido el plazo, no pasó
nada y más bien el 7 de febrero pasado se emitió la Ordenanza 744 que
flexibilizó los requisitos técnicos exigidos y delegó a los municipios
distritales la adecuación a los plazos.
De acuerdo con dicha norma,
las rejas que ya e stán instaladas y son cerradas en las noches, deben contar
con un vigilante permanente para que las abra ante cualquier requerimiento.
Además, su instalación requiere la aprobación del 80% de los vecinos y no deben
impedir el libre tránsito o la intercomunicación con las vías colectoras.
AVANCE LIMITADO.
“De los 43 distritos que
tiene Lima, solo trece han iniciado el proceso de adecuación en cumplimiento de
la norma metropolitana emitiendo sus propias ordenanzas”, explica Marco Tulio
Gutiérrez, experto en derecho municipal y quien viene estudiando el proceso de
adecuación de las normas provinciales en los diferentes distritos.
Los alcaldes evitan el
problema.
Según el experto en temas
municipales Julio Castiglioni, hay desinterés y negligencia de parte de las
autoridades municipales respecto a un manejo firme y ordenado sobre la
instalación de dispositivos de seguridad u otros obstáculos que cierran las
calles, porque hasta ahora no han emitido
sus ordenanzas para reglamentar las rejas en sus jurisdicciones.
“Los alcaldes-dijo-quieren
congraciarse con los vecinos que han colocado rejas sin importarles que están violan
derechos elementales”.
La Municipalidad de Lima no
ha avanzado mucho en torno a la regulación de 206 rejas que hay en el Cercado.
“Estamos en la fase de
charlas informativas a los vecinos y también promovemos que se formalicen sus
comités vecinales, pues con ellos decidiremos la permanencia o retiro de las
rejas”, Indicó Francisco Gavidia, jefe de Participación Ciudadana de la
Municipalidad de Lima.
EL COMERCIO, MARTES 26 DE
JULIO DEL 2005

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